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"Doble discurso y la política del disenso"

 

"Double Speak and the Politics of Dissent," Dissident Voice (on internet).

 

Una de las marcas más significativas de una sociedad autoritaria es el consentimiento para distorsionar la verdad mientras simultáneamente suprime el disenso. Por ejemplo, Humberto Eco señala que uno de los elementos del proto - fascismo es la aparición de una versión de Newspeak Orweliano, o lo que él denomina como el lenguaje de “eterno fascismo”, cuyo propósito es producir “un vocabulario empobrecido, y una sintaxis elemental (cuya consecuencia es) limitar los instrumentos para el razonamiento crítico y complejo” (1)

Bajo la administración de Bush, especialmente desde los horribles sucesos del 11 de septiembre, hemos atestiguado la extensión del concepto de guerra para incluir no solo lo tradicional, la estrategia, los objetivos orientados de defensa, sino también para disciplinar a la sociedad civil, e inyectar la ideología del militarismo como la base principal de la política. Acompañado esto por el incremento formal de la represión discursiva y material como un intento de remodelar las herramientas del lenguaje, del sonido y la imagen en un esfuerzo por disminuir la capacidad crítica de público americano para pensar críticamente. Cuando el poder crítico del lenguaje es reducido en el discurso oficial al simulacro de la comunicación, se dificulta más para el público Americano incluirse en debates críticos, trasladar consideraciones privadas en los asuntos públicos, y reconocer las mentiras y distorsiones que descansan bajo muchas de las actuales políticas de gobierno. Lo que ocurre al lenguaje crítico bajo la emergencia del “Newspeak” oficial puede ser visto en las variadas formas en que la administración Bush y sus partidarios oficiales tergiversan “renombrando” políticas de gobierno y comienza simplemente a mentir para cubrir sus propias políticas y políticos regresivos. (2)

Mucha gente ha señalado a Bush mismo como un mutilador del Lenguaje Inglés, pero este cargo repite simplemente lo obvio y nos priva de un tema mucho más importante: el que conecta al lenguaje con el poder. El discurso de la ineptitud de Bush puede ser pensado para los shows nocturnos, pero este análisis pierde el tema estratégico de la manipulación del discurso por parte de la administración Bush. Por ejemplo, Bush se describe a si mismo como un “reformista” mientras promueve políticas que expanden el bienestar corporativo, brinda beneficios en los impuestos a los ricos, y “erosiona la capacidad financiera del estado para emprender todo menos las mínimas funciones de bienestar” (3). Se define a si mismo como un “conservador compasivo”, pero implementa políticas que resultan en “recortes de billones de dólares...propuestos para vales de comida y programas de nutrición infantil, y para el cuidado de salud de los pobres ”. (4) Los discursos públicos de Bush, a menudo tomados en broma por los medios, están llenos de los que Renana Brooks ha llamado “lenguaje vacío”, que son, afirmaciones que de tan abstractas pasan a ser relativamente sin sentido; excepto para reforzar en términos simplistas una posición ideológica a menudo reaccionaria. Brooks cita el ejemplo del comentario de Bush acerca de la compleja relación entre juicios por mala praxis y el aumento de costos en el sistema de salud, el que redujo a un “Nadie ha sido curado jamás por un frívolo fallo judicial” (5) Mientras la posición ideológica de Bush queda clara en este comentarios, la complejidad del asunto queda totalmente trivializada y quitada de la discusión pública. Algunas veces las distorsiones del lenguaje oficial son difícil de ocultar, incluso a pesar de que los guardianes de los medios invoquen tan rápido la corrección patriótica. Un ejemplo clarificador ocurrió durante una entrevista entre Terry Gross, anfitrión de la National Public Radio’s, Fresh Air, y Grover Norquist, presidente de Americans for tax reform (Americanos por la reforma tributaria), también considerado el arquitecto en jefe del plan de impuestos del presidente Bush. El tema en discusión era el impuesto estatal, injuriado como el “impuesto de la muerte” por las elites conservadoras para ganar el apoyo popular para su revocación, aunque la vasta mayoría de los Americanos no iban a ser afectados por este impuesto. Gross sugirió que como el impuesto estatal solo afectaba a una pequeña minoría de gente que recibe más de dos millones de dólares en herencia, la eliminación de la ley privilegiaba claramente a los ricos, no al americano promedio. Norquist respondió que la moralidad de su argumento era comparable con el mismo tipo de moral que resultó en la muerte de millones de Judíos en el Holocausto. Cuando Gross confrontó esta analogía engañosa, Norquist sin lógica, argumentó que la gente (liberales rojos) que atacó el impuesto estatal puede ser puesto ahora en el mismo plano moral que los Nazis que asesinaron más de seis de millones de Judíos, e incontables otros. (6) Bajo esta lógica, cualquier crítica de un grupo minoritario, pero especialmente los ricos, puede ser desestimada como comparable con la clase de discriminación perpetrado por una de las matanzas más terribles de la historia humana. Por supuesto, hay otra implicación adicional que los críticos liberales deben ser penados por esta opiniones como los Nazis fueron penados en Nuremberg por sus crímenes contra la humanidad. Esto no se trata de utilizar una lógica desesperada para desestimar contra-argumentos, o de callar algunos críticos por medio de la distorsión, sino actualmente la demonización de aquellos que sostienen opiniones “equivocadas”. La posición de Norquist es un movimiento de contorsionista que falla al intentar esconder el fundamentalismo que conduce este tipo de lenguaje.

El “Newspeak” oficial también comercia en la retórica del miedo en orden de manipular el público en estado de servil dependencia política y apoyo ideológico sin cuestionamiento. El miedo y el uso de pánico moral crea no solo una sombrilla retórica para promover otras agendas, sino también un sentido de impotencia y cinismo a través del cuerpo político. De ahí, la dependencia creciente de Bush de hacer alertas públicas de seguridad y el terror referidas al 9/11 es casi siempre enmarcada en un lenguaje Maniqueo de bien y mal. El doblelenguaje de Bush también emplea el discurso del evangelicalismo, y un intento sugestivo de que cualquier “afirmación sabia” suya es el resultado de su comunión directa con Dios –una posición no distinta a la de Moisés en el Monte Sinaí, y que por supuesto, no puede ser confrontada por comunes mortales . (7) Mientras todos los gobiernos utilizan a veces las mentiras y las tergiversaciones, el doble lenguaje de Bush hace de esto algo central para el mantenimiento del poder político y su manipulación del los medios y el público. El lenguaje es utilizado en este contexto para afirmar una cosa, pero al mismo tiempo significar lo opuesto. (8) Este tipo de discurso imita el mundo pésimo (todo lo malo que puede ser) de 1984 de Orwell, donde el Ministro de la Verdad produce mentiras y el Ministro del Amor acostumbra a torturar a la gente. Ruth Rosen puntualiza que la administración Buch encarna un tipo de doblediscurso tomado de la novela de Orwell. Por ejemplo, la Healthy Forest Initiative (Iniciativa Salud Forestal) “permite aumentar apuntando a la protección de lo salvaje. La iniciativa “Cielos claros” permite mayores poluciones industriales”. (9) Con respecto a esto último, la administración Bush ha producido comerciales de servicio público, que pregonan la legislación de “Cielos Claros”, clamando que esta legislación promueve “un aire más limpio”, cuando en realidad tiene débiles restricciones sobre las corporaciones contaminantes y regulaciones livianas sobre emisiones tóxicas como el mercurio. De hecho, J.P. Suarez, el jefe de aplicación de la Environmental Protection Agency´s (Agencia de Protección Ambiental), ha notificado recientemente a su staff que “la agencia dejará de aplicar casos de “Aire Limpio” contra las plantas de quemado de carbón ”. (10) Eric Pianin reportó en el Washington Post que “La administración Bush decidió permitir a miles de las más sucias plantas de carbón quemado y refinerías aumentar sus comodidades sin instalar equipo costoso anti-polución como debieran hacer ahora” (11) Además, la administración Bush ha debilitado programas para la limpieza de aguas sucias y ha quitado estudios científicos ofreciendo evidencia sobre el calentamiento global de los reportes gubernamentales. (12)

Incluso cuando se refiere a niños, Bush se esfuerza en utilizar lenguaje engañoso. En la discusión legislativa que sostendría la responsabilidad financiera de los estado para el exitoso programa “Head Starr”, que provee a más de un millón de niños pobres con educación temprana y servicios de nutrición y salud, Bush utilizó la frase “opten por” para alentar a los Congresistas para aprobar las reformas de las nuevas leyes para el programa. Mientras “opten por ” parece referirse a expandir el programa, lo socava en cambio puesto que los estados no cuentan con dinero para financiarlos ya que enfrentan aplastantes déficit. Así, la legislación debilitaría el programa. Tal lenguaje evoca la lógica Orwelliana de “guerra es paz, libertad es esclavitud, y la ignorancia es fortaleza”. No es sorpresa entonces, que la administración Bush acaba de anunciar que cortará el financiamiento para el programa “Head Start” en el próximo presupuesto.

Están también las formas obvias en que la administración Bush manipuló la información de Inteligencia para legitimar su reclamo por una guerra preventiva con Irak. La lista de malentendidos y contorsiones retóricas incluyó la idea de que Irak estaba construyendo armas nucleares, involucrada en la producción de agentes biológicos y químicos, y que Saddam Hussein trabajaba con Osama Bin Laden y tenía lazos directos con Al Qaeda. (13) Incluso después de que la CIA reportó que fue fabricada la acusación de que Saddam Hussein compró Uranio de Nigeria, África, con la intención de desarrollar un arma nuclear, Bush incluyó tal afirmación en su “State of the Union Address” del 2003. (14) Y por supuesto, Dick Cheney no cesa de repetir esta mentira en prácticamente cada discurso y entrevista, incluso cuando es desestimada por los altos rangos de los servicios de inteligencia, que no pueden sostener convincentemente tales malentendidos por más tiempo. Los cargos de Nuevolenguaje no vienen únicamente de la izquierda o de los críticos malhumorados. Paul Krugman, escritor y economista de opinión del New York Times, afirma que “tergiversación y el engaño son procedimientos de operación estandarizados para la administración (Bush), con una extensión nunca vista en la historia de Estados Unidos sistemática y de forma estentórea distorsiona los hechos.” Y, refiriéndose a las grabaciones de Bush en la venta de la guerra contra Irak, argumentó que “es discutible si se trata del peor escándalo en la historia política de los Americanos –peor que el Watergate, peor que lo sucedido con Irán -. La verdad, es que la idea de que fuimos engañados para ir a la guerra pone incómodos a tantos comentaristas que rehúsan admitir tal posibilidad ”. (15)

En lo que se debe situar como una de las deformaciones más atroces (o tal vez delirios como sugiere el New York Daily News) (16) que emergió de la administración Bush, el presidente en una entrevista con el periodista Ken Auletta afirmó que “Ningún presidente ha hecho más por los derechos humanos de lo que yo hice””(17)
Tal declaración es extraordinaria dado que Amnistía Internacional condenó a los Estados Unidos en el 2002 por ser uno de los líderes mundiales en violaciones sobre derechos humanos. Similarmente un número de organizaciones como Human Rights Wath, U.S Human Rights Network, la ACLU, el Centro para los Derechos Constitucionales y Amnistía Internacional han acusado a la administración Bush de cometer violaciones a los derechos humanos, incluyendo negando el acceso a la Corte de Estados Unidos a los prisioneros extranjeros en Guantánamo, penando a jóvenes, ingresando en prejuicios raciales, detención, tratamiento inhumano, y deportación de Musulmanes después del 11 de Septiembre de 2001, y la negación a ratificar la convención Americana en Derechos Humanos, la Convención de Ginebra, el Acuerdo Internacional sobre Derechos Políticos y Civiles, la convención sobre los Derechos de los Niños, y numerosos acuerdos internacionales en pos de la protección de derechos humanos.

El “Newspeak” oficial lleva a cuestionar no sólo el abuso de poder, sino que además aparecen cuestiones acerca de qué cultura política es necesaria para exponer tales mitos y derrotar lo que Edward Said ha llamado “el silencio impuesto y calma normalizada de poder no visible donde y cuando sea posible” (18) Esta es una tarea tanto política como pedagógica que demanda que los intelectuales y otros hable, atraviesen la neblina del discurso y memoria oficiales, y tome seriamente una cultura política que conecte el conocimiento crítico y comprensivo con la posibilidad de compromiso social y transformación. Como mínimo, esto sugiere el reconocimiento de los muchos sitios pedagógicos (desde Internet hasta revistas alternativas) donde la ideología puede ser retada y re articulada en el interés de transformar las condiciones que imponen tanto el silencio como el sufrimiento humano. Esto significa, conectando los sitios donde trabajamos, sean la educación superior, las artes, el periodismo, los medios de comunicación, u otros dominantes y esferas públicas alternativos con aquellos individuos o grupos y asuntos que componen la vida diaria. Aquí está en juego la necesidad de reconectar los asuntos teóricos con los prácticos, entendimiento crítico y compromiso cívico, y para hacer esto desde el reconocimiento que necesitamos para alcanzar la mayor cantidad de gente posible. Pese a los descuidos ideológicos y teóricos que marcan el trabajo de Michael Moore, debe ser estudiado como un modelo por redefinir la pedagogía pública como una herramienta crucial para el compromiso social. Del mismo modo, los progresistas y otros necesitan atender asuntos de audiencia y lenguaje, alcanzando a los jóvenes y otros que tienden a ser marginados en el lenguaje oficial del poder dominante y desafortunadamente en el lenguaje de muchos progresistas. Hacer la política más pedagógica significa que los progresistas y otros necesitan atender cómo la gente se conecta intelectual y afectivamente al lenguaje, temas políticos, y los valores que componen su vida. Esto no es un asunto menor porque la conciencia es el suelo donde el agente se desarrolla y la acción política se convierte en comprensible. En el presente, el F.B.I. está montando una campaña para silenciar a los individuos organizar protestas ante la próxima Convención Presidencial Republicana. Esto no señala sólo la forma cruda en que trabaja el autoritarismo, marca al mismo tiempo, el poder del discurso crítico y sus posibilidades de irrumpir en tal ideología y sus relaciones materiales de poder. Necesitamos tanto condenar los actos de represión gubernamental como al mismo tiempo las condiciones que los que sostienen el poder necesitan para extenderlo. Conciencia crítica, autonomía, la habilidad para hacer visible el poder, asimilar las historias alternativas y comunidades de lucha, es el material no solo del simple conocimiento político sino aquello que hace posible en primer lugar la política posible.

Translated by: Pablo Aiello